domingo, 11 de mayo de 2014

¿Está todo escrito?

Qué incierta es la vida. Piensas que lo tienes todo atado, que tienes una rutina, que mañana será otro día (seguramente igual al que acaba de terminar). Pero en una milésima de segundo todo se trunca.

Te has despedido de tu familia como cada día, tal vez hoy con más desgana o dejadez que otras veces, en el trabajo no va muy bien, o quizás está pasando rápido (quién sabe). Terminas la jornada completando los partes que corresponde rellenar, y apagas el ordenador deprisa porque tienes ganas de volver a casa. Sales del trabajo con una sonrisa de oreja a oreja, alegrándote porque es un poco más pronto de lo que esperabas, o porque ya eres libre. O tal vez no sonríes. Pero por fin ha acabado el día. Y te montas en el coche apresurado por llegar a casa, pones la música a tope y arrancas el motor.

¿En qué momento sucede ese algo que lo cambia todo? ¿Es una fracción de segundo de más o de menos a la hora de montar en el coche, o de arrancar en el primer semáforo? ¿Es porque te has demorado en terminar el parte, o lo has acabado antes, con prisas? ¿Es porque te has parado a hablar con el guarda de seguridad? ¿O es porque realmente estaba escrito que debía ser así? ¿Está todo escrito, de verdad?

Ha sido en esa milésima de segundo que tu vida, y la de los que hemos formado parte de ella, se ha truncado.

Escribo estas líneas desde la tristeza por la pérdida de un compañero de trabajo. En concreto, uno de mis compañeros de departamento. Estuve trabajando hasta tarde con él, y me fui antes (como siempre, porque hasta el momento aún no me he encargado del cierre) despidiéndome como muchos días: deseándole que pasara rápido lo que le quedaba de jornada. No podía imaginar que era la última vez que lo veía, que en apenas una hora él se marcharía para siempre.

Ayer noche (en la madrugada de hoy), Jose perdió la vida en un trágico accidente de coche a escasos metros del periódico, dejándonos incrédulos, sin entender qué pudo pasar, sin terminar de asimilarlo. Descansa en paz, estés donde estés.

Enlaces del Diario de Mallorca destacando lo querido que era Jose en el periódico: