sábado, 6 de octubre de 2012

Copenhague: mucho más La Sirenita (I)

Antes de viajar hasta Copenhague preguntamos a diversas personas cuántos días podían ser suficientes para ver lo más importante de la ciudad, y la mayoría nos dijeron que unos cuatro días. Esa fue la cantidad exacta que nosotras estuvimos por allí, y en mi opinión si queréis ver lo esencial con tres bastaría. Eso sí: hay que tener en cuenta que ni Seren ni yo somos de entrar a museos, con lo cual nuestras visitas son más de callejeo, como digo yo: de patear las calles. Si queréis visitar museos, seguramente necesitéis más días, pero aun así seguramente cuatro sean suficiente. 

Nuestro recorrido fue constantemente a pie, no cogimos ningún transporte a excepción del día que fuimos hasta Roskilde para ver el museo vikingo, pero a esta pequeña escapada le dedicaré un post aparte. Es muy fácil moverse a pie por Copenhague, además casi todos los monumentos importantes están concentrados en la misma zona, a excepción de La Sirenita, que está un poco más apartada, pero la distancia entre el Centro y dicha escultura es de aproximadamente media hora caminando.

A continuación voy a hablaros de los lugares más destacados que visitamos en esos cuatro días:

  • Kastellet (parque Churchill)
Se trata de una ciudadela fortificada construida para reforzar la seguridad de la muralla defensiva de Copenhague. Actualmente sirve de acuartelamiento militar pero tiene acceso al publico y de hecho es uno de los puntos turísticos más destacados de la ciudad. Es un recinto enorme rodeado por un lago y en cuyo interior podemos encontrar varios cañones antiguos y un molino de viento, que aunque parece chocar con el entorno, la verdad es que tenía una función muy específica: cubrir las necesidades de los soldados en caso de asedio. Es un lugar muy bonito y tranquilo ideal para pasear o sentarse a disfrutar de las vistas.

Escultura de un soldado en una de las entradas

Molino de viento y uno de los cañones

Lago que rodea Kastellet

  • La Sirenita y St Alban Church
He de reconocer que no tenía muchas expectativas con respecto a la famosa escultura de la Sirenita, ya que me habían dicho que es más pequeña de lo que la gente en general espera y que tampoco es muy espectacular. Así que cuando llegué hasta ella (está situada en el parque Langelinie, al lado de Kastellet) me llevé una grata sorpresa: vale, no es espectacular, pero tampoco es tan pequeña, de hecho parece hecha a tamaño real de una persona, tal vez un poco más grande (en concreto 1,65 metros de altura). Por cierto, en 2013 esta famosa escultura de bronce cumplirá la friolera de 100 años.

Como veis, tampoco es tan pequeña

Continuando por el parque Langelinie en dirección hacia el puerto nos encontramos algunas otras esculturas que llamaron nuestra atención, en concreto una columna bastante alta sobre la cual reposa un ángel. No sé muy bien de qué se trata pero me pareció muy espectacular.

El ángel tal vez intenta llegar al cielo
Cerca también está la iglesia anglicana de St. Alban, de diseño inglés, bastante bonita por fuera y que sorprende cuando entras porque resulta bastante pequeña por dentro. Nada más entrar nos recibió una señora muy agradable que parece ser la encargada de dar la bienvenida a los visitantes y de ofrecer información sobre su comunidad en diferentes idiomas. Fuera de la iglesia, hay una enorme fuente bastante espectacular en la que se representa un grupo de bueyes dirigidos por la diosa nórdica Gefion, y que describe la historia mítica de la creación de la isla de Selandia, donde se encuentra Copenhague.

Iglesia de St. Alban y fuente Gefion


  • Kongens Have y Castillo de Rosenborg

Cerca del hotel teníamos un parque enorme lleno de extrañas esculturas: el jardín del rey (en danés, kongens have), en donde se encuentra el castillo de Rosenborg. Su nombre lleva un poco a equívoco ya que realmente no se trata de un castillo sino de un palacio de estilo renacentista neerlandés que fue utilizado como residencia real hasta 1710 pero que actualmente está abierto al público y alberga un museo de obras de arte y joyas propiedad de la Corona danesa.

Castillo-palacio de Rosenborg

Nosotras no entramos al museo sino que nos limitamos a pasear por el jardín, que como os comentaba antes hay un montón de extrañas esculturas, algo que resulta muy curioso a la par que interesante.


A esta mujer le habían robado el vaso

Una referencia más a lucha contra seres mitológicos

El señor pelícano

Boxeadores zombies

La decapitada embarazada

El club de la lectura

Zapato de tacón


  • Strøget

Se trata de una de las calles peatonales más largas del mundo (ellos aseguran que la más larga de Europa) y la arteria principal de Copenhague, comienza en Kongens Nytorv (plaza central) y termina en Rådhuspladsen (plaza del ayuntamiento), y está lleno de tiendas y restaurantes. A mí me encantó pasear por esta calle sobre todo por el ambiente que se respira, es un hervidero de gente.


  • Radhuspladsen y Københavns Rådhus

La plaza del ayuntamiento está rodeada por grandes edificios, entre los que destaca, por supuesto, el propio ayuntamiento o Rådhus, su fachada y el perímetro están adornados con multitud de esculturas de la mitología nórdica, sobre todo dragones y serpientes., algo que no pasa desapercibido en la ciudad: hay numerosas referencias a estos seres. El edificio fue construido entre los años 1892 y 1905, y en su interior se encuentra el famoso reloj astronómico Jens Olsens Vendersur, que data de 1955.

Københavns Rådhus o ayuntamiento


Enorme fuente llena de mitología

Uno de los dragones de la fuente

Radhuspladsen

En un lateral de la plaza está la enorme escultura de Hans Christian Andersen, escritor y poeta danés (famoso por cuentos como El patito feo o La Sirenita) cuya figura parece ser muy importante en el país, o al menos en la capital, ya que no encontramos con diversas esculturas y referencias hacia él en nuestro recorrido.

Aquí, con Hans


  • Tivoli
Enfrente de la plaza del ayuntamiento estás el Tivoli: el parque de atracciones más antiguo del mundo, construido a mediados del siglo XIX, y que combina jardines y restaurantes con diversas atracciones modernas y antiguas. Es un lugar ideal para pasear y divertirse (yo no me monté en ninguna atracción porque me mareo en casi todas), aunque he de avisar de que el precio es algo elevado: 95 DKK (unos 13€) ya solo la entrada de paseo, si quieres montar en las atracciones hay que ir sumando. Al principio nos resultó un poco lioso elegir la opción para acceder al recinto: hay diversos tickets y bonos y no nos aclarábamos mucho de qué incluía cada uno, al final entendimos que estaban las entradas de paseo, los tickets sueltos para montar en las atracciones y los bonos que lo incluían todo. En mi opinión merece la pena entrar y disfrutar de sus jardines y de esos detalles peculiares que lo llenan de encanto.

Fachada principal

Cartel antiguo del parque

Anunciando Halloween

Teatro chino

Parece una tienda de chucherías

Algunas de las atracciones

Atracción para niños

Barco pirata con restaurante interior

Montaña rusa


Sillas voladoras

Zona de conciertos y chill-out


Continuará...