domingo, 26 de mayo de 2013

El Cosmonauta, una experiencia transmedia

No hace mucho que me enteré de la existencia de un proyecto llamado El Cosmonauta, una película que se había financiado gracias al crowdfunding y que llevaba nada menos que cuatro años preparándose. Pero es mucho más que eso, se trata de un proyecto transmedia: nada menos que 32 webisodios que complementan el largo, más de 100 horas de rodaje colgadas en la web con Creative Commons para poder descargarlas y usarlas sin ánimo de lucro (y si hay lucro, conviene ser consecuente y "repartir") y material extra como videodiarios y detrás de las camaras




El pasado viernes 24 asistí en Cine Ciutat, Palma, a la proyección de la película más posterior coloquio con Nicolás Alcalá, director, organizado por la Agencia de Comunicación y Publicidad On-line Acopuo, en colaboración con diversos promotores. He de decir que la película en conjunto me gustó aunque hubo momentos en los que me sentí algo perdida (sin duda no fui la única, y supongo que esa es realmente la intención) y escenas que me parecieron en ocasiones lentas, sin embargo me sentí constantemente envuelta por el sonido de cada escena, por la música y los pensamientos de los protagonistas, me maravillaron las imágenes de la luna, los paisajes de la tierra, y sobre todo sentí esa desolación de los personajes. Cuando terminó la proyección, y antes de que comenzara la charla, lo primero que pensé fue que necesitaba ver el material extra que está colgado en la web.


Cartel promocional de la proyección de conferencia y proyección


Durante el coloquio, aparte de conocer un poco más cómo había comenzado el proyecto y cómo se había desarrollado, me enteré de que el rodaje se había hecho con cámaras de fotos, lo cual nos dejó a los presentes en la sala bastante impresionados. Por la calidad de las imágenes, el color, el sonido... nadie puede sospechar que se haya utilizado este sistema; está claro que hay una muy buena labor de postproducción, pero aún así se nota que el material está muy bien grabado, creo que eso la hace si cabe mucho más impresionante. A eso hay que sumarle las diferentes localizaciones de las escenas (la mayoría de ellas rodadas en Lituania), la gran actuación de los actores (todos internacionales), la importancia de la transmisión de sensaciones a través de las imágenes y los sonidos por encima de los diálogos, las impactantes reproducciones de la luna creadas con 3D... Y todo ello con un presupuesto mucho menor de lo que podría haber costado una película de estas características por ejemplo en Hollywood. Han sido alrededor de 400.000€ conseguidos gracias a 4.500 productores.

Sin duda en su conjunto es un proyecto original y sobre todo diferente que merece la pena descubrir, lástima que en nuestro país los cines no parezcan estar muy dispuestos a proyectarla a pesar de estar respaldada por un público tan numeroso.