miércoles, 18 de julio de 2012

Mucho cuidado en la playa

Esta mañana he ido tempranito a una playa cercana de Palma, yo sola (cosa que no me importa, puesto que a mí lo que me gusta es tumbarme al sol como un lagarto, y entiendo que no a todo el mundo le gusta este comportamiento, jajaja) con mi mochila y mi bici, mi querida Gertru. Cuando estaba a punto de irme, me he dado cuenta de que estaba la policía cerca, y que había una pareja (mujer-hombre) hablando con ellos. Según le he podido escuchar a una señora que tenía su toalla cerca y que se lo contaba a un señor que estaba entre ella y yo, habían robado las pertenencias de esta pobre pareja. Uff... la verdad es que cuando escuchas algo así piensas: ¡Glups!, podría haber sido a mí... Y es que en una de esas ocasiones en las que me meto en el agua, aunque suele ser durante un breve espacio de tiempo porque no soy muy acuática, podría haber venido alguien corriendo y haberse llevado por delante mi mochila.

Pocos segundos después, hemos podido ver a otra mujer enrollada en una toalla hablando también con los policías. A todo esto, el señor que había estado hablando con la señora radio-patio se estaba bañando, y su informante le ha gritado "oiga, que han robado a otra persona, tenga usted cuidado". Yo no sabía si reír o llorar por la situación...

El hombre (el de la pareja robada) se ha ido caminado por la playa, supongo que a ver si por algún casual se habrían deshecho de sus cosas en alguna papelera cercana, y las dos mujeres han continuado hablando con los policías. En ese momento, yo me planteaba: ¿y si te roban las cosas y te quedas con lo puesto?, es decir: en bañador o bikini, ¿cómo vuelves a casa?...

Como decía al principio, yo suelo ir a la playa con mi mochila, y dentro de ella suelo tener la toalla, una botella de agua y protector solar, pero también tengo que llevar las llaves de casa, documentación (entiéndase DNI y tarjeta de la Seguridad Social) y el móvil "por si sucediera algo". Ahora me estoy replanteando lo del móvil, que es lo único que puedo dejar en casa, puesto que estamos obligados a ir documentados, y en cuanto a las llaves... ¡la casa no se va a abrir sola!

Ay... desde luego toda precaución es poca, y hay que estar ojo bien avizor, aparte de eso: cruzar los dedos para que no me suceda a mí...


La Gertru bien atada por si acaso...