domingo, 29 de julio de 2012

#tuitexcursión a s'Aigua Dolça y Na Clara

El pasado sábado 28 tuve la oportunidad de participar en una excursión junto a otras amigas tuiteras, a algunas de ellas aún no las conocía en persona y me ha encantado eso de poder "desvirtualizarlas". En total, éramos seis las excursionnistas: Olga de Disfrutalaplaya, Alicia de Mallorcat'estim, Julia de Viajes&Eventos, Melissa (vaya, no me sé la dirección de su blog, tendré que pedírselo la próxima vez) y la playeranumberone Teresa. Casi todas íbamos equipadas con nuestra mochila playera personalizada, cortesía de @DisfrutalaPlaya.

Mochilaspower


Mochila playera VirBox

Fuimos hasta Betlem, en Artá, primero por la carretera de Manacor y luego en dirección hacia el puerto de Alcudia. Una vez en Betlem, aparcamos los coches y continuamos nuestro trayecto a pie. La excursión es de más o menos una hora a través de un sendero de arena y piedras, y el camino la verdad es que se hace bastante agradable gracias a las preciosas vistas de las que se puede disfrutar: acantilados y pequeñas calas, la mayoría de piedra, a las que parece imposible acceder. Julia y yo estuvimos bastante entretenidas haciendo fotos y un poco rezagadas del resto del grupo, pero es que el paisaje merecía muchísimo la pena y era digno de ser fotografiado a cada paso.

Ahí es donde vamos

Yo posando

Sin perder detalle de las vistas

¡Leñes! que nos dejan atrás...
El día había amanecido muy caluroso y soleado en Palma, y según nos habíamos ido acercando a Artá parecía que las nubes acechaban y que me iba a volver a pasar como hacía dos o tres semanas, cuando fui a Cala Es Toro e hizo muy mal tiempo. Sin embargo, por fortuna el día se fue despejando poco a poco y pudimos disfrutar del sol y de una estupendo día de playa.






La playa de s'Aigua Dolça, también conocida como Es Caló, es prácticamente de piedra, y para llegar hasta ella tuvimos que bajar por unos escalones y luego caminar sobre un enorme lecho de algas secas completamente natural, a veces parecía que los pies se me hundían y que de un momento a otro las algas me iban a tragar como si fueran arenas movedizas, era una sensación extraña pero en cierto modo también divertida.
Estuvimos un buena rato en esta playa, y después cogimos nuestros bártulos y nos fuimos hasta otras dos pequeñas calas que estaban a pocos metros. En una de ellas el agua estaba muy tranquila y cristalina pero había un montón de piedras con musgo que parecían dificultar el baño; en la otra cala, por el contrario,  había olas y estaba bastante llena de algas y pequeñas piedras que constantemente se nos metían en las sandalias de agua. En esta última fue donde decidimos acampar para comer, ya que había una pequeña cueva que nos proporcionaba sombra, y la verdad es que se estaba genial allí.

Cala 1: como una piscina 
Cala 2: se accede a través de una pasarela en la roca

Todas las mochilas playeras tenían asiento reservado

Tras comer, emprendimos el camino de vuelta, que a mí, por lo menos, se me hizo un poquito más larguito, supongo que porque ya estaba un poco cansada y sobre todo porque hacía más calor que a la ida. Y antes de llegar hasta los coches, decidimos hacer un paradita en la cala de Na Clara, a la cual se accede primero por un sendero de arena y después bajando por la montaña entre piedras, es decir: difícil acceso.
Hace cosa de unos tres años ya había intentado ir a esta cala junto con las Calita's Team, pero no pudimos encontrarla, y en su defecto decidimos hacer algo de barranquismo y llegamos hasta una cala muy bonita y solitaria que decidimos que sería Na Clara. La verdad es que aquella cala me gustó mucho más que la verdadera Na Clara. No quiero decir que ésta no esté bien, pero en esta ocasión la marea parecía estar un poco alta y el mar revuelto, no había mucha arena y ciertamente no parecía muy bonita y mucho menos clara... He de decir en su defensa que he visto fotos y sí que es bonita, así que solo fue mala suerte el que no pudiera disfrutarla ninguna de las dos veces...

Na Clara un poco revuelta

¡Por fin la encontré! Foto: Julia Comino
Lo peor de acceder a esta cala es la subida, quiero decir la vuelta, porque de bajada parece más fácil: solo te tienes que preocupar de no despeñarte; pero volver arriba supone un gran ejercicio de piernas, así que se aconseja estar un poquito en forma...
Tras estar un ratito en Na Clara y hacer unas cuantas fotos, volvimos a los coches y dimos por finalizada nuestra excursión.

Conclusión: la excursión a s'Aigua Dolça o Es Caló puede ser divertida si vas con buena compañía, y sobre todo puedes disfrutar de maravillosas vistas que poder fotografiar, así que se aconseja llevar la cámara bien cargada y la tarjeta de memoria vacía o al menos con bastante capacidad. Esto lo digo por dos cosas: porque a mí se me acabó la batería de la cámara a mitad de la excursión (que parezco nueva, ggrrrrr) y porque aunque mi móvil tiene una buena cámara, también tenía poca batería y se me había olvidado el cable para poder cargarlo en el coche (soy previsora ¿eh?). La playa está bien pero creo que no es como para ir a pasar el día allí ni hay que esperar una playa preciosa, me han dicho que merece mucho más la pena la de Betlem.

Si os interesa leer algo más sobre la excursión y en concreto sobre la zona por la que estuvimos, no dudéis en entrar en el blog de Viajes&Eventos, que ofrece una información más detallada, así como el blog de una arjonera en Mallorca, que también aporta una visión personal de la tuitexcursión.

Continuará...