miércoles, 20 de junio de 2012

Curso de Fotografía Digital

El pasado lunes día 18 llegó, por fin, el momento de utilizar el cupón que me había comprado hacía casi un mes a través de la web de Groupon, y que consistían en un curso de fotografía de 8 horas de duración. Tal vez os parezca insuficiente (ciertamente lo es, la fotografía es tan densa...) o una chorrada, pero la verdad es que disfruté como una enana. El curso se dividía en dos partes: las primeras cuatro horas teóricas por la mañana, y el resto en prácticas por la tarde. El lugar del curso era en la tienda de fotografía Imagen, situada en la calle Francisco Marti Mora 3B, Palma de Mallorca.


Cartel de la tienda

Aunque la tienda es pequeña, como los grupos organizados son de 4 o 5 personas se puede dar el curso perfectamente, y en nuestro caso solo nos presentamos tres chicas. Ésta fue la primera circunstancia positiva con la que me encontré: grupos pequeños, por lo que el curso se aprovechó muy bien y resultó bastante personalizado. El profesor, Sebastián, nos pidió nuestras respectivas cámaras y nos enseñó un poquito sobre ellas. Está muy bien que alguien te descubra gran parte de lo que tu propia cámara te puede ofrecer, y cómo puedes tú aprovecharlo.

Segunda circunstancia positiva: Sebastián, fotógrafo profesional, además de dominar la materia era muy majete y me cayó muy bien (mis compañeras de clase también).

Tercera circunstancia positiva: para las horas prácticas, salimos por el casco viejo de Palma y pusimos en práctica lo que habíamos aprendido. Instructivo y cultural :)

Parc de la Mar

Chorro del Parc de la Mar
Callejón


Cartel

Cuarta circunstancia positiva: aparte de las 8 horas de teoría y práctica que componían el curso, durante los dos descansos que realizamos aprovechamos para tomar café los cuatro y estuvimos hablando de fotografía, cámaras y otros temas, y esto me resultó tan interesante como instructivo. Me encanta hablar con la gente, que me cuenten sus cosas, y ya si es sobre algún tema que me gusta como es la fotografía, me llena completamente. Y no solo me encantó escuchar las anécdotas o consejos del profesor sino también las opiniones o experiencias de mis compañeras, aficionadas como yo. 


Practicando la profundidad de campo

Creo, además, que este tipo de experiencias sirven también para conocer gente, aunque en mi caso me dio un poco de vergüenza preguntarles a las otras dos alumnas si tenían twitter o algo así, para seguir en contacto, así que ahí quedó la cosa. 

En conclusión, a pesar de la brevedad del curso (por supuesto sabe a poco) y de la enseñanza de cosas básicas, empecé a conocer un poco mejor mi propia cámara, el uso que le puedo dar, y algunas de las técnicas para poder empezar a hacer buenas fotografías. Está claro que ahora es cuestión de hacer fotos y más fotos, y tratar de crecer. No pretendo ser ni fotógrafa profesional ni una experta en la materia, pero sí saber captar un buena instantánea y que no sea por casualidad.

El que se mueve no es él sino yo